El Observatorio de Política y Relaciones Internacionales Colombianas es un espacio académico alrededor de las coyunturas internacionales que busca ser un punto de referencia en las consultas en torno a las mismas con aportes conceptuales y metodológicos claros para el público consultor. Además busca ser un espacio de construcción y recopilación conceptual respecto a los debates en relaciones internacionales tanto históricos como actuales con el fin de fortalecer el área de Relaciones Internacionales de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales.
El Observatorio se proyecta un espacio líder dentro de las instituciones que formulan y construyen conocimiento alrededor de las relaciones internaciones y está proyectado para generar espacios de discusión respecto a las coyunturas internacionales y posicionar el área de Relaciones Internacionales de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales en el ámbito académico nacional.
Gustavo Puyo Tamayo (
Profesor titular de la Facultad de Derecho, Ciencias Políticas y Sociales de la Universidad Nacional de Colombia, sede Bogotá y director del Observatorio de Política y Relaciones Internacionales Colombianas OPRIC.
Los debates en relaciones internacionales han pasado por diversas etapas. Desde la ejecución de la disciplina por parte del actor estatal a través de la diplomacia, las agencias internacionales y demás, pasando por los debates sobre la asimetría y la inequidad de poder dentro del sistema internacional, hasta la aparición de nuevos actores que compiten o complementan la acción estatal (dependiendo del enfoque donde se mire).
Dentro de las ciencias sociales los cambios también fueron notorios. El positivismo entró en una época de debate por parte de varios científicos sociales que vieron en éste un enfoque incompleto para la disciplina puesto que en el afán de mostrar el “ser” se olvidaba de diversas interacciones sociales históricas de la construcción de la realidad. El positivismo “fracasó en las dos formas que adoptó, la del criterio empirista y la de la lógica de la verificación. El primero porque la proposición con forma de universal no podía ser verificada y porque el criterio de verificación no fue preciso ni formalizado, al grado de no constituir una solución lógica rigurosa” (De la Garza Toledo, 1988: 15) además de hacer agua al tratar la realidad social como universal, ahistórica y medible.