Juan David Peñaranda
OPRIC
El pasado miércoles 31 de mayo la Organización de Estados Americanos (OEA) reunió 34 países con el objetivo de discutir la crisis política de Venezuela. La 29ª reunión finalizó sin consenso, se suspendió la sesión y se programó un nuevo encuentro. De igual modo, se debe destacar semanas antes, que el anuncio de la reunión motivó la petición de retiro de la organización por parte del gobierno venezolano. Para el presidente Nicolás Maduro, las declaraciones del secretario general de la Organización, Luis Almagro quien aduce que la situación de Venezuela supone la “ruptura del orden democrático”[1], son una manifestación de un “intervencionismo imperial”[2] que exigen el retiro inmediato de la organización y el apoyo del pueblo mediante una “unión cívico militar”[3]. No obstante, pese a la retórica de Maduro, una delegación de Caracas hizo presencia a último momento en la reunión, aunque no participó en el debate.
Leer más…