Sara Daniela Mendoza Briceño - Universidad Nacional de Colombia 54206734250 8cb55affb0 c

Colombia y Ecuador han sostenido desde principio de año una guerra arancelaria, la cual hasta el día de hoy no ha tenido solución alguna y ha escalado a un conflicto diplomático. Aunque el detonante inmediato fue el reclamo hecho por el presidente Daniel Noboa respecto a la seguridad fronteriza, señalando como factor principal la falta de compromiso por parte del presidente Gustavo Petro en la lucha contra el narcotráfico y la minería ilegal, esto ha desembocado en varios hechos que van desde tensiones comerciales hasta asuntos de carácter diplomático.

Uno de los principales acontecimientos de esta escalada ocurrió el 2 de marzo del 2026 a través de su cuenta de X, donde el presidente Daniel Noboa hizo pública la nueva acción que llevaría a cabo en contra del narcoterrorismo y la minería ilegal por medio de un toque de queda de dos semanas apoyado por Estados Unidos, socio incondicional en la lucha contra las drogas. Estas acciones tuvieron inicio el día 15 del mismo mes en las provincias de Guayas, El Oro, Santo Domingo y los Ríos, provincias costeras que son principales rutas de narcotráfico. El objetivo principal de dichos operativos era facilitar las operaciones militares contra las organizaciones criminales y obtener la paz en cada rincón del país (Francia 24, 2026).

El toque de queda dispuesto por el gobierno de Ecuador no fue una medida aislada, sino parte de una estrategia más amplia de la lucha contra el narcoterrorismo que incluía operaciones militares en la zona de frontera. En ese marco posterior a dicha medida, se ejecutó un bombardeo a un supuesto campamento cerca a la frontera con Colombia perteneciente a Comandos de la frontera, grupo armado ilegal que opera en la zona entre Ecuador, Colombia y Perú. Esta acción fue aplaudida por el presidente de Ecuador y por el Pentágono ya que, según la narrativa oficial, “comprueba” que estas colaboraciones bilaterales son fructíferas y fortalecen la unión entre ambos países. Sin embargo, esta versión fue desmentida por Luis Ferré Sadurní et al (2026) en The New York Times, medio en el que se exponen que lo que realmente sucedió fue la destrucción de una finca ganadera y productora de leche. La controversia no termina ahí, dentro de esa misma línea de acción se incluye el hallazgo de una bomba por parte de campesinos en Putumayo, un hecho que sumado al anterior, fue ese último grano de arena que se necesitaba para que las relaciones entre Colombia y Ecuador - ya en tensión - se agravaron y llegaron a un choque diplomático.

En la misma línea se puede observar la retoma de la guerra arancelaria por parte del gobierno de Ecuador, en la que a través de un comunicado realizado el 9 de abril se hace pública dicha decisión, teniendo como principal razón ante la medida “la falta de implementación de acciones efectivas por parte de su homólogo respecto a la seguridad transfronteriza” y la defensa de su soberanía nacional. Este nuevo impuesto arancelario fue del 100% a las importaciones provenientes de Colombia, rigiendo desde el 1 de mayo del presente año. Colombia no tardó en responder, la ministra de Comercio anunció aranceles diferenciales: algunos productos quedarían con un 0%, otros mantendrían el 30% y otro grupo subirá por encima de ese porcentaje, aunque sin llegar al 100% (CNN Colombia, 2026).

La diplomacia vía X vs la diplomacia real

Ante dichas acciones, las respuestas de ambos jefes de Estado no se han hecho esperar, ya que desde inicio de año las acusaciones por parte de ambos mandatarios se han realizado a través de redes sociales, principalmente X. Allí, el presidente Gustavo Petro ha señalado en distintos tuits tres temas en particular. En el primero, se refiere a los ataques por parte del ejército de Ecuador en la frontera binacional en la cual los más afectados eran las poblaciones campesinas. En el segundo se señala la solicitud de liberación de los presos políticos, principalmente enfocada en Jorge Glas, ex vicepresidente de Ecuador, encarcelado por corrupción. En el último tuit, el mandatario colombiano señala el fin del Pacto Andino como posible mecanismo ante los aranceles impuestos por el mandatario ecuatoriano (2026).

El presidente Daniel Noboa no se ha quedado atrás en este cruce de declaraciones, al dar respuesta a estos temas. En primer lugar señaló que la cooperación internacional continúa en la lucha contra el narcoterrorismo por medio de bombardeos, los cuales no se realizaron en territorio colombiano. En cuanto al tema de Jorge Glas, él responde que esa idea de presos políticos solo tapa lo evidente: en la cárcel hay corruptos que deben responder a Ecuador. Además, señala que lo expuesto por Gustavo Petro es una afectación a su soberanía (2026).

En lo que respecto al papel que ha tenido la Comunidad Andina (CAN), en el mes de mayo la Secretaría de la Comunidad solicitó a los gobiernos de Colombia y Ecuador levantar las medidas arancelarias, ya que estas generan consecuencias negativas para las operaciones empresariales y las comunidades de la frontera siendo las principales afectadas. A través de las resoluciones Nº2581 y Nº2582 se resuelve la solicitud de Colombia contra Ecuador respecto a la tasa por servicio aduanero impuesta por este país, la cual era un gravamen opuesto tanto a los acuerdos de liberación económica como al Acuerdo de Cartagena. Por su parte, a través de la resolución Nº 2583 se atendió la solicitud impuesta por Ecuador sobre las restricciones que Colombia colocó a su mercancía, a través de esta se buscaba equilibrar la balanza y garantizar que ninguna de las partes apliquen medidas unilaterales que puedan llegar a afectar la competencia (El País, 2026).

Los vestigios de una crisis pasada reflejados en el conflicto actual

Es importante recordar que entre Colombia y Ecuador ya había surgido un conflicto del mismo corte, la crisis diplomática del 2008. Según Cortés y Águila (2012), el origen de este enfrentamiento, se remonta al bombardeo a un campamento de las FARC el 29 de febrero de dicho año por parte del gobierno colombiano en el cual murieron Raúl Reyes, 18 guerrilleros, así como un grupo de estudiantes mexicanos que se encontraban en el campamento. En respuesta a dicha acción Ecuador declaró que hubo una violación de su soberanía tras la incursión y el incumplimiento de lo establecido en el Convenio de Viena en 1961 sobre la inviolabilidad del territorio estatal. Debido a esto, el presidente Rafael Correa declaró la ruptura de relaciones con Colombia y de la misma manera, se solicitó la intervención de la OEA, en la cual María Isabel Salvador, canciller ecuatoriana relató los sucesos y defendió el principio de la soberanía estatal y demandó acciones concretas por parte del gobierno de Álvaro Uribe (Paz, 2008).

Los escenarios que sirvieron para apaciguar esta disputa fueron la Organización de los Estados Americanos (OEA) y la vigésima reunión del Grupo de Río, referente al papel de la OEA, el gobierno de Ecuador dilvulgó una declaración condenando a Colombia por la violación de soberanía, siendo respondida por Colombia defendiendo su accionar al retomar el artículo 51 de la carta de las Naciones Unidas donde se realiza el pronunciamiento acerca de la legítima defensa. Es el 5 de marzo del 2008 en el que ambos países llegan a un acuerdo provisional ante la OEA, reconociendo que dicha acción por parte del Estado colombiano fue una violación de la soberanía territorial ecuatoriana, principio fundamental consagrado en el artículo 21 de la Carta de la Organización de los Estados Americano (Cortés y Águila, 2012). Respecto al papel de la vigésima reunión del Grupo de Río llevada a cabo en República Dominicana, diferentes jefes de Estado ratificaron la decisión de la OEA, reafirmando el rechazo a la violación territorial cometida por Colombia.

Si bien la crisis del 2008 y la guerra arancelaria actual comparten un origen común, las tensiones fronterizas y la soberanía territorial. Existen diferencias sustanciales en los actores, las herramientas de presión y los escenarios de resolución. Tres elementos claves atraviesan este enfrentamiento.

El primer elemento a destacar es la diplomacia encarnada en las cancillerías y en la CAN como espacios de diálogo y resolución de conflictos, estos han quedado en un segundo plano. Si bien estas organizaciones generan espacios de conversación, la realidad revela la falta de influencia, el desgaste y la posible inoperancia de los mecanismos regionales. Christian Chacón menciona un agotamiento de los espacios regionales, instituciones como la CAN, la CELAC e incluso UNISUR han dejado de ser mecanismos capaces para resolver los conflictos (2026). Lo paradójico es que en su reemplazo no ha surgido una nueva institución regional, sino las redes sociales como arena de confrontación. El conflicto ya no se gestiona en las cancillerías, sino en X, donde un tuit pesa más que un acuerdo de fondo, no es la modernización de la diplomacia, sino su vaciamiento.

A esta dinámica se le suma un segundo factor, el vacío institucional, ocupado recientemente por Estados Unidos, debido a una solicitud realizada por ambos presidentes pero desde perspectivas diferentes: por su parte, Ecuador busca cooperación militar y respecto a Colombia la mediación comercial. Sin embargo, el verdadero ganador de esta crisis no es ni el presidente Gustavo Petro, ni Daniel Noboa, sino Donald Trump. A través de iniciativas como Escudos de las Américas, cuyos discursos oficiales es el control migratorio, el combate a los carteles del narcotráfico y minería ilegal (TRA Noticia, 2026), Estados Unidos ha ocultado su necesidad para administrar y ejecutar su poder en la región a través de su rol de “mediador” perfecto en los conflictos regionales. La paradoja es que EE.UU actúa como árbitro, pero en realidad es aliado explícito de Ecuador, una de las partes del conflicto. Esto revela una nueva forma de intervencionismo estadounidense: ya no hay necesidad de invadir, con solo bombardear y firmar acuerdos bilaterales basta para atar la soberanía de Ecuador a cambio de protección.

Respecto a estos dos escenarios, la posición de Colombia introduce una última variable, Colombia ha optado por una jugada diferente: no ceder, pero tampoco escalar el enfrentamiento al mismo nivel. La moderación del presidente Gustavo Petro en las últimas respuestas que dio referencia a la negativa a los aranceles simétricos del 100%, sugiere una comprensión de que el verdadero costo del conflicto no lo cargan los presidentes, sino las poblaciones de las fronteras. Tanto los comerciantes, los transportadores y las comunidades de la zona transfronteriza han protagonizado bloqueos y protestas, pues dicho aranceles le ha generado pérdidas millonarias debido al incremento de los precios y la caída de las ventas (Beltrán, 2026). La contradicción final es que en medio de la disputa diplomática, no ha existido una respuesta orientada a atender los efectos de estos aranceles en los espacios de frontera.

En conclusión, la crisis actual entre los Gobiernos de Colombia y Ecuador no es un episodio más de tensiones bilaterales, sino el síntoma de una transformación profunda en la región referente a los espacios de cooperación y en los medios utilizados para gestionar la diplomacia actual. Si bien la resolución del conflicto se ve más lejana que al principio, la solución no es permitir que actores externos como Estados Unidos gestionen las disputas actuales, sino que los mecanismos regionales como la CAN u otros espacios recuperen su rol como herramienta para ambos países ante una crisis que no solo afecta el comercio, sino también las relaciones transfronterizas. Esto lleva a pensar en soluciones con un enfoque transfronterizo que, ante futuras crisis del mismo corte, ofrecerán una hoja de ruta clara para la resolución de dichos conflictos. Como punto último, Colombia podría apostar al fortalecimiento de sus relaciones con países de su misma corte política. Si bien ya lo ha venido haciendo, es fundamental que estos lazos no sean muy frágiles, sino que estén institucionalizados para resistir futuros conflictos sin depender de la coyuntura política de cada gobierno.

Referencias

Beltrán, F. (2026, 25 de marzo). Colombia y Ecuador avanzan gestiones para terminar la guerra comercial. LAFM. https://www.lafm.com.co/internacional/colombia-y-ecuador-avanzan-en-gestiones-para-terminar-guerra-comercial-394491

Comunidad Andina ordena a Colombia y Ecuador levantar restricciones al comercio bilateral; advierten daños económicos y sociales. (2026, 8 de mayo). El País. www.elpais.com.co/colombia/comunidad-andina-ordena-a-colombia-y-ecuador-levantar-restricciones-al-comercio-bilateral-advierten-danos-economicos-y-sociales-0835.html

Cortés, J. y águila, J. (2012). Crisis Colombia-Ecuador. http://ae-ic.org/Tarragona/contents/comunicacions_cd/ok/369.pdf

Daniel Noboa Azín [@DanielNoboaOk]. (2026, 17 de marzo). Desde el primer día hemos combatido al narcoterrorismo en todas sus formas. X. https://x.com/i/status/2033890946421497875

Daniel Noboa Azín [@DanielNoboaOk]. (2026, 7 de abril). Ahora que intenta reinventar al “preso político”. X. https://x.com/i/status/2041514811222110277

Ferré-Sadurní, L., León, J., Correal, A., y Schmitt, E. (2026, 24 de marzo). EE.UU. dijo haber ayudado a bombardear un campamento de narcotraficantes en Ecuador. Era una finca lechera. Los New York Times. https://www.nytimes.com/es/2026/03/24/espanol/america-latina/estados-unidos-ecuador-ataque-narco-finca.html

Ecuador y EE.UU destruyen un campamento de las disidencias de las Farc cerca de Colombia. (2026, 7 de marzo). Francia 24. www.france24.com/es/am%C3%A9rica-latina/20260307-ecuador-y-ee-uu-destruyen-un-campamento-de-las-disidencias-de-las-farc-cerca-de-colombia 

Gustavo Petro [@petrogustavo]. (2026, 17 de marzo). Bombardeos en la frontera de Colombia y Ecuador no parecen de los grupos armados. X. https://x.com/i/status/2033925920390586547

Gustavo Petro [@petrogustavo]. (2026, 9 de abril). Este país ha esperado años para ver a los corruptos responder ante la justicia. X. https://x.com/i/status/2042377218970562895

Observan escudo antinarco restringido en América Latina. (2026, 11 de marzo). TRA Noticias. https://teleradioamerica.com/2026/03/observan-escudo-antinarco-restringido-en-america-latina/

Papaleo, C. (2026, 17 de marzo). Ecuador y Colombia juegan con fuego ya favor de Trump. DW.  https://www.dw.com/es/tensi%C3%B3n-entre-ecuador-y-colombia-un-juego-peligroso-que-alimenta-la-doctrina-donroe/a-76402499

Paz, J. (2008). La crisis diplomática entre Ecuador y Colombia: Un capítulo de la historia inmediata. La tendencia. Revista de Análisis Político. (7), 90- 94.  https://repositorio.flacsoandes.edu.ec/server/api/core/bitstreams/17480733-5318-4dd3-b26e-e6a165cba7be/content 

Petro da marcha atrás con la imposición de aranceles del 100% a Ecuador. (2026, 14 de abril). CNNColombia. https://cnnespanol.cnn.com/2026/04/14/colombia/petro-marcha-atras-arancels-100-ecuador-reux

Anexos
Mendoza, S. y González, J. (sf). La disputa arancelaria entre Colombia y Ecuador: crisis comercial y desafíos para la integración andina. ÓPRICA. https://www.opric-unal.org/index.php/sobre-el-observatorio/analisis-de-coyuntura/2364-la-disputa-arancelaria-entre-colombia-y-ecuador-crisis-comercial-y-desafios-para-la-integracion-andina

González, J. (sf). Exclusión de Colombia de la cumbre de seguridad celebrada en Miami: ¿En qué posición queda el gobierno de Petro?. ÓPRICA. https://www.opric-unal.org/index.php/sobre-el-observatorio/analisis-de-coyuntura/2366-exclusion-de-colombia-de-la-cumbre-de-seguridad-celebrada-en-miami-en-que-posicion-queda-el-gobierno

Papers OPRIC

Balance Santos

Balance Santos multilateralismo y comercio exterior

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