La tendencia alrededor de la expulsión de migrantes sigue consolidándose en el ámbito global. Desde escenarios como la Unión Europea y Estados Unidos, esta política ha venido desarrollándose incluso en contra de algunos acuerdos internacionales como el acuerdo de Marrakech de 2019.


Mucha actividad se ha presentado alrededor de la polémica entre Colombia y Nicaragua después de la presentación de argumentos frente a la Corte Internacional de Justicia de la Haya, donde en poco tiempo se determinará, a través de un fallo, la frontera definitiva entre ambos países.
Las relaciones del gobierno colombiano con Venezuela atraviesan su mejor momento, al menos en lo que llevamos de este siglo: No sólo la cooperación binacional permitió la captura de alias ‘El loco barrera’ el martes de la semana pasada, sino que además Venezuela actuará como acompañante en el proceso de paz del gobierno colombiano con las FARC que comenzará el 8 de Octubre en Oslo.
El electo presidente mexicano Enrique Peña Nieto visitó a Colombia en su gira por América Latina que arrancó por los países centroamericanos. En su encuentro con el presidente Juan Manuel Santos, discutieron temas de interés para los dos países como la situación respecto a la Alianza del Pacífico, el tema de la cooperación internacional, asuntos de comercio exterior y el apoyo al proceso de paz colombiano.
En una sociedad global interdependiente, el proceso de paz del gobierno colombiano con las FARC-EP debe necesariamente tener en cuenta las variables internacionales que pueden influir en su desarrollo. Dentro de estas variables se rescatan dos importantes: el narcotráfico, y el tema de las víctimas y sus derechos.