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Balance Santos multilateralismo y comercio exterior

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Christian Chacón HerreraKirchner Santos
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En menos de dos semanas, Colombia y Argentina se han encontrado en una situación de amplia tensión. Aunque no se han hecho pronunciamientos diplomáticos ni desde los gobiernos de manera directa, temas como el de las Malvinas en la reciente Cumbre de las Américas en Cartagena y las declaraciones del presidente Santos respecto a la expropiación de Repsol-YPF en el marco de la visita de Mariano Rajoy al país, muestran que Colombia estratégicamente ha dejado de lado las relaciones con el país del sur.

“Aquí no expropiamos” dijo el presidente Santos ante la visita del presidente de gobierno español en su visita a Bogotá. Una afrenta clara a la decisión soberana del gobierno argentino de nacionalizar la petrolera YPF de las manos de Repsol, empresa española, que no venía pasando por un buen momento y de la cual los mercados ya venían hablando de sus “bonos basura” y una deuda sin respaldo. Este comentario de Santos (con una profunda intención estratégica) no pudo llegar en peor momento.

La inesperada partida de Fernández de Kirchner de la Cumbre de las Américas anunciaba la tensión y la molestia del gobierno argentino. El tema de las Islas Malvinas y la soberanía argentina sobre las mismas no fue mencionado por el presidente colombiano en su discurso inicial a pesar de la insistencia de casi todos los países asistentes en tocar el tema como prioritario en la agenda de la reunión de mandatarios continentales. La negativa estadounidense y canadiense hicieron mella y Colombia excluyó el tema. Al final este fue uno de los dos temas que demostró que las relaciones internacionales con Santos no pretenden ese alardeado “acercamiento con los vecinos” y que le dan continuidad al alineamiento irrestricto a Estados Unidos.

Y, con la firme intención estratégica de atraer el mercado español apostándole al interés nacional por esta vía, el gobierno de Santos termina tensionando aun mas las cosas con su anuncio en contra de la nacionalización de YPF, declaración que sin duda no cayó bien en Argentina y aunque no se han dado declaraciones desde la presidencia en Casa Rosada, si ha afectado por ejemplo la visita del Gobernador del Gran Buenos Aires Daniel Scioli ya que “el viaje de Scioli a Colombia generó distintas versiones entre las que se incluía el posible malestar de la Casa Rosada por la visita a un país cuyo presidente vino marcando diferencias con Cristina Kirchner sobre dos temas sensibles: la cuestión Malvinas y la mencionada expropiación de las acciones de Repsol en YPF”[1].

Pero, como ya dijimos, la idea de atraer el mercado español fundamenta el accionar del mandatario colombiano, ya que con la declaración hecha, le dice a los empresarios españoles que en Colombia existe una seguridad jurídica y con esto llama a la inversión en el país, uno de los pilares de su plan de desarrollo con lo cual espera impulsar la tan anunciada “prosperidad para todos”.

Colombia entonces ha mostrado dos caras en esta situación específica. Primero, muestra que su interés nacional está por encima de cualquier aproximación a sus vecinos, cosa también demostrada en la Cumbre de las Américas. Ante la posibilidad de estrechar lazos con un país del norte (en este caso con España) y de atraer inversión extranjera, Santos lanzó al fuego las relaciones con Argentina y rompió con el discurso de la integración regional y de las mejores relaciones en la región. También cabe decir que México y Chile se han pronunciado en contra, pero para el caso del primero tiene fundamento en la participación de la petrolera mexicana PEMEX en las acciones de Repsol, con lo cual se ve afectado.

Por otro lado, ha anunciado, aunque sin tener ningún papel claro en la situación, que podría ser un intermediario entre Argentina y España. El anuncio fue hecho por Angelino Garzón, vicepresidente de la república. La posible intermediación colombiana no tiene ningún asidero puesto que su neutralidad está en duda, ya tomó una posición clara respecto al tema de la expropiación y no es el actor indicado para esta labor. Otra muestra de la falta de comunicación dentro del gobierno, con estos anuncios disímiles, y de la fragmentación de la política internacional colombiana ya que un asunto que refiere a lo foráneo, es tratado de manera distinta por el primer mandatario y su vicepresidente.

Algunos hablan de la posibilidad de entrada de Colombia al grupo del G-20 ante la salida de Argentina, como por ejemplo “Villegas(…)dijo que la posibilidad de que Colombia sustituya a Argentina en el G20 corresponde a una decisión de todos los países miembros del grupo, pero que los argumentos para ello están centrados en que el país tiene una política económica moderna y líder en la región”[2] refiriendo a las palabras del presidente de la ANDI. Igual, la posibilidad más amplia de ingreso al G-20 la tiene Chile. De todas maneras, Colombia de nuevo a jugado en contra de la integración subcontinental y ha preferido mirar hacia el norte, hacia las potencias, volviendo a aislarse de sus similares y apostándole al juego de la internacionalización en términos económicos y no en aspectos políticos como bloque dentro de Suramérica.


[1] YPF se coló en la agenda de Scioli en Colombia. Diario El Día. Buenos Aires. Versión digital. www.eldia.com.ar/edis/20120424/ypf-colo-agenda-scioli-colombia-laprovincia9.htm Consultado el 24 de Abril.

[2] ¿Expropiación de YPF daría entrada a Colombia al G20? Portafolio. Edición digital. www.portafolio.co/economia/expropiacion-ypf-daria-entrada-colombia-al-g20 Consultado el 23 de Abril de 2012.