OPRIC

Observatorio de Política y Relaciones Internacionales Colombianas

Papers OPRIC

Balance Santos

Balance Santos multilateralismo y comercio exterior

previous arrowprevious arrow
next arrownext arrow

Christian Chacón Herreratlc corea
OPRIC

Las diferencias en la última negociación entre los representantes coreanos y colombianos en Cartagena congelaron el tratado comercial entre los dos países. Los desacuerdos en torno a los lácteos y los automotores pusieron en duda el acuerdo y ahora la continuación de las negociaciones quedó en manos de ambos gobiernos.

Muchas resistencias ha generado  el TLC con Corea del Sur que ha venido negociando el gobierno colombiano. Tantas que industriales, sindicatos y académicos se han puesto en el mismo bando para buscar frenar la negociación bilateral. El motivo podríamos resumirlo en palabras del profesor Eduardo Sarmiento “Colombia se vería desplazada en todas las actividades industriales de alguna complejidad; ni siquiera podría competir en las áreas de transporte y textiles. La estructura industrial se reduciría alimentos, confecciones, agroquímicos y algunos productos metalmecánicos. El golpe sería peor que el de la apertura y el TLC con Estados Unidos. Significaría renunciar a otras dos décadas de industrialización”[1].

Este argumento se puede complementar con varios argumentos más y es que el modelo productivo coreano se ha impulsado a través del apoyo del Estado a su clase industrial local vía subsidios (cosa contraria en Colombia) además que el nivel de crecimiento de Corea del Sur supera de lejos al colombiano y con ello, la desventaja en términos de producción para la exportación la tendría Colombia, que no produce ni al mismo nivel ni con valor agregado y menos productos terminados o ensamblados de corte industrial. Éste tipo de aspectos configuran una tendencia futura: El déficit de balanza de pagos sin ningún tipo de retribución en términos de industrialización.

Ahora vale la pena analizar los puntos en discordia dentro de la negociación. “Los delegados del país asiático consideraron que existen serias falencias en los temas sobre la exportación de leche y productos derivados entre las dos naciones”[2] mientras que “el gobierno de Colombia se ha mantenido en un plazo de diez años para la desgravación de los automóviles mientras que el equipo negociador Coreano está pidiendo que los aranceles se eliminen en siete años”[3]. Así pues, lácteos y automotores son los puntos álgidos en la negociación, pero ¿Por qué?

Corea del Sur ha venido aumentando su producción de lácteos y además ha satisfecho su mercado interno a través de países como Nueva Zelanda, Australia y Estados Unidos transicionalmente mientras logra consolidar  su mercado interno de manera autónoma, así “Corea cuenta con un número importante de asociaciones sectoriales que ejercen una gran influencia en el consumo, la producción, y el nivel de precios de estos productos, y que han logrado que sea este un sector protegido por el gobierno coreano, en búsqueda de la autosuficiencia”[4] y Colombia que cuenta con una buena producción en la materia y que está buscando reemplazar el mercado venezolano, deteriorado por los conflictos diplomáticos de hace unos años, quiere poner este producto con cero arancel o un arancel más bajo en Corea. Para estos productos, el arancel es de más del 170%[5] por fuera del sistema de cuotas y con los países con  los que tiene acuerdos comerciales, maneja aranceles de entre el 20 y el 40% y sujeto a un sistema de contingentes[6]. A partir de esto es que se puede entender la dificultad en términos de negociación respecto a este ítem en la mesa bilateral. Por otro lado cabe anotar la dificultad que implica la exportación de lácteos tanto por el tiempo de envío como por las medidas fitosanitarias que ha impuesto el país asiático.

Por el otro lado, el tema de desgravar el sector automotor en siete años, ante la posición colombiana de desgravarlo en diez años ha sido otro punto de desencuentro. Aquí es innegable la superioridad en la materia por parte del mercado coreano. Colombia se encuentra en un nivel de desventaja muy grande respecto a la productividad, los salarios y el potencial de crecimiento en el sector  frente a Corea. Vale la pena traer a cuento el caso de México y Brasil ya que estos países “han sido tajantes en que no van a negociar un TLC con Corea porque significaría, entre otras razones estratégicas, dejar languidecer sus industrias automotrices creadas  a lo largo de muchos años. Ambos países han argumentado de manera reiterada que Corea, hace varias décadas, resolvió comprometerse con crear una sólida industria automotriz que importa de otros países  solamente el 6% de sus vehículos”[7]. El sector automotriz colombiano (que no es del mismo calibre que el mexicano ni el brasilero) se vería muy golpeado en esta materia ya que no estaría en igualdad de condiciones respecto a los asiáticos y si vería su mercado “invadido” por las mercancías coreanas en este ámbito. La discusión igual pasa más por retrasar el golpe, ya que la disputa no es sobre las condiciones en el tema automotriz sino en el tiempo en que el gravamen desaparece.

“Los puntos en discusión evidencian que mientras Corea del Sur, la cuarta economía de Asia, se propone ampliar sus mercados de productos terminados en el país y de alto valor agregado, Colombia, la cuarta economía de América Latina, quiere sumarle alimentos básicos y algunos productos elaborados a los bajos volúmenes de café y materias primas que provee. Hoy Corea nos vende 4,5 veces más que lo que les exportamos”[8]

El ministro de comercio Díaz Granados ha aclarado que no se ha cerrado la negociación y que solo se espera que los gobiernos reorienten la misma de la mejor manera para el país. La palabra la tiene el Presidente Santos que tendrá que mirar alrededor y ver que la oposición al TLC con Corea incluso es mayor que la resistencia al mismo con Estados Unidos.


[1] No al TLC con Corea. Columna de Opinión de Eduardo Sarmiento en El Espectador Versión Digital
http://www.elespectador.com/impreso/opinion/columna-323453-no-al-tlc-corea Consultado el 2 de Mayo de 2012.

[2] Serios desacuerdos agitan las negociaciones de TLC entre Corea y Colombia. En El Espectador Versión Digital. http://m.elespectador.com/economia/articulo-342454-serios-desacuerdos-agitan-negociaciones-de-tlc-entre-corea-y-col Consultado el 3 de Mayo de 2012.

[3] Levantada a consulta la negociación del TLC de Corea con Colombia. Tomado de RCN Radio Edición Digital http://www.rcnradio.com/noticias/editor/levantada-consulta-la-negociacion-del-tlc-de-151684#ixzz1u2UNAq6t Consultado el 3 de Mayo de 2012.

[4] Ronderos, Carlos. Consideraciones para la negociación de los sectores lácteos y cárnicos. TLC Colombia-Corea. Universidad Sergio Arboleda. Bogotá. 2011. P. 31.

[5] Ibíd. P. 40.

[6] Refiere a una cuota máxima de exportación y/o importación. Para este caso, aplica el segundo.

[7] El TLC con Corea no trabaja para el futuro de la industria automotriz colombiana. Acolfa. Andi. Bogotá 2011. P.6.

[8] Así va el desigual TLC con Corea. Artículo Virtual
http://www.coalicionnotlccorea.org/2012/03/asi-va-el-desigual-tlc-con-corea.html Consultado el 4 de Mayo de 2012.