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Balance Santos multilateralismo y comercio exterior

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Cristian Chacón Herreraun triunfo pirrico
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La semana anterior terminó la cumbre de la ONU Rio + 20 realizada en Brasil, donde los líderes mundiales se reunieron a discutir la problemática del medio ambiente y del cambio climático. En medio de protestas, críticas e incertidumbre, la cumbre cerró con poco éxito y la discusión terminó en “un canto a la bandera”.

Una de las propuestas que si se logró recoger de manera concreta, fueron los promocionados y trabajados Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), con lo cual Colombia llegó a Rio + 20 con una apuesta al multilateralismo y a establecer mandatos claros respecto a los asuntos medioambientales que se resolverían en la cumbre convocada por la ONU.

 

La dificultad radicó en la falta de compromisos. Las grandes potencias volvieron a mostrar su bajo compromiso con el medio ambiente. Alemania y Gran Bretaña no asistieron, Estados Unidos no fue gran aporte a la misma y la propuesta de la Unión Europea quedó relegada a un segundo plano (consistía en crear una Agencia internacional de Medio Ambiente).

Los pequeños triunfos se dieron en dos vías. En primera instancia, el fortalecimiento financiero de la PNUMA (Organización de Naciones Unidas Para el Medio Ambiente) y en la adopción de los ya nombrados ODS aunque con muchas limitaciones.


La propuesta colombiana: Acogimiento sin mandatos claros

En la cumbre de Rio + 20, Colombia logró un triunfo pírrico. Logró destacar en la agenda con la propuesta de los ODS que, al final de cuentas, fueron desbarajustados por todos los países y quedaron formulados como una intención futura de determinación de metas que se recogerán y comenzarán a aplicar en 2015. En términos efectivos, no se dio nada concreto. Además los mandatos de Colombia (que recogían la reducción de la pobreza, la masificación de las energías renovables, un freno a la pérdida de fauna y flora y la protección de los océanos [1]) quedaron huecos ya que los indicadores y compromisos específicos fueron dilatados al proponerse una comisión que establecerá cuáles serán los estándares que permitan evaluar los ODS.

“(…)respecto a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, (…) se aprobaron, pero no los temas propuestos -que versarían sobre seguridad alimentaria, agua, energía, ciudades sostenibles y océanos, según la idea colombiana- ni las metas que en estas áreas deberían fijarse los países. Se acordó, sí, crear un grupo de 30 representantes de alto nivel que deberán 'aterrizar' los Objetivos de Desarrollo Sostenible”[2]

De esta manera lograr incluir la propuesta del país en el documento final de la ONU llamado “El futuro que queremos” terminó siendo un formalismo multilateral, ya que prácticamente la cumbre terminó como comenzó, sin un camino claro hacia la conservación del medio ambiente y sin compromisos de los países a combatir la crisis ambiental.

Hay que darle un beneplácito a la labor colombiana, en el campo propositivo, diplomático y en el interés de formular agendas internacionales. Aunque es destacable lo logrado por Colombia, la cumbre misma hizo que los ODS se deshicieran en “propósitos nobles” y que en la práctica lo logrado por la Cancillería colombiana sepa a poco.


¿Y el panorama nacional?

En su discurso, Santos hizo hincapié en el concepto de “minería sostenible”, y resaltó que los ODS están acordes con el Plan de Desarrollo presentado por el gobierno nacional, como también lo ha sostenido el grupo de trabajo de la Cancillería. Además, de la mano del Ministro de Medio Ambiente Frank Pearl, se buscó la manera de financiar el Parque Natural Chiribiteque, que se convertiría en una reserva alejada y protegida de la minería, aunque tendría por su contraparte, una gran extensión de tierra para la producción minera. Al final terminaría protegiéndose una zona natural en detrimento de sectores rurales y algunos cascos urbanos. Aunque Colombia creó una agenda internacional para el medio ambiente, en el país, la discusión de la minería sigue estando abierta, ya que las consecuencias que la minería trae consigo, hace difícil creer que se pueda conectar en la misma frase con la palabra “sostenible”.



[1] Río + 20 dejó solo buenas intenciones  En: Eltiempo.com Edición Digital. http://www.eltiempo.com/mundo/latinoamerica/rio-20-dejo-solo-buenas-intenciones_11970025-4 Consultado el 25 de Junio 2012.

[2] Río+20: palabras, tan solo palabras En: Semana.com Edición Digital. http://www.semana.com/nacion/rio20-palabras-tan-solo-palabras/179436-3.aspx Consultado el 25 de Junio 2012.