Danna Giselle García
OPRIC
En el marco del lanzamiento internacional de su campaña, el precandidato presidencial de Colombia Humana, Gustavo Petro, se reunió con el presidente de España, Pedro Sánchez, en la sede del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), provocando polémica desde los diferentes sectores de la política colombiana. Según el senador, Gustavo Petro, dentro de dicho encuentro se abordaron tres temas principales para su agenda política: la configuración de una coalición de fuerzas políticas y sociales iberoamericanas, el esfuerzo conjunto para afrontar la crisis climática y, la colaboración política entre la Colombia Humana y el Partido Socialista Obrero Español (PSOE)[1].
Esta reunión resultó en la firma de un acuerdo político, donde la Colombia Humana y el PSOE se comprometieron en participar de manera recíproca en actividades políticas, haciendo hincapié en la promoción de espacios conjuntos de formación y debate, realización de seminarios sobre políticas públicas, la promoción de programas y estrategias electorales, adicional a otros temas como medio ambiente y política territorial[2]. Por último, se comprometieron a realizar un encuentro anual entre ambas partes con el fin de hacerle seguimiento a este Convenio.
Esta incursión política internacional que se realiza en el marco de las próximas elecciones presidenciales, ha generado un abanico de reacciones desde la derecha y la extrema derecha del espectro político colombiana. Por un lado, se visibiliza el accionar internacional de Petro, como parte de su estrategia política para las próximas elecciones presidenciales. Y por el otro, se le califica de “injerencia política” los encuentros sostenidos entre Petro y el gobierno español.
Con respecto a lo último, el representante a la Cámara del Centro Democrático, Edward Rodríguez, le solicitó a la vicepresidente y canciller, Marta Lucía Ramírez, el envío de una nota de protesta al gobierno español debido a una supuesta injerencia de este en la política colombiana, y pidió establecer una comunicación diplomática a causa de una violación de la “soberanía” del país por el respaldo abierto del presidente español a Gustavo Petro[3]. Ante esto, la vicepresidente y canciller, calificó de “extraña” la agenda política de Petro y emitió una comunicación solicitando al gobierno español la misma apertura de socialización a los demás precandidatos presidenciales teniendo en cuenta la sensibilidad de las elecciones.
Continuando con aquellos reparos realizados, Juan David Vélez, en representación del Centro Democrático, se reunió con el Partido Popular (PP) de la derecha y el partido Vox de la extrema derecha de España. En dicha reunión, ambas partes expresaron su preocupación por la visita de Petro al gobierno de España. El vicepresidente del Vox se refirió a Petro como el candidato del Foro de Sao Paulo, entreviendo la posibilidad de que Colombia tenga un destino similar al de Venezuela indicando que, “el narcoterrorismo busca hacerse con el poder en Colombia”. Sin embargo, llama la atención que estos comentarios realizados con referencia a la situación electoral del país no se etiqueten de la misma manera como una “intromisión” a la soberanía nacional.
No obstante, esta circunstancia no deja de causar un sinsabor político, ante la existencia de antecedentes que hacen vulnerable al gobierno colombiano para actuar de manera integral en el plano internacional. Aún se recuerda el involucramiento que la política colombiana tuvo en el proceso electoral de Estados Unidos, donde el apoyo de Duque y su partido político fue bastante manifiesto frente a Trump y los republicanos. Situación que se acentuó ante el comunicado de la Embajada de Estados Unidos en Colombia, que se refirió a la situación como una clara intervención de la política colombiana en el país estadounidense que afectaba el principio de la autodeterminación de los pueblos, dando cuenta así, de una debilidad importante del gobierno colombiano en materia de política exterior. Debido a que, estos actos internacionales no se encuentran dentro del diseño de la política exterior colombiana, pues afectan el interés nacional en fines y objetivos pretenciosos. Tomando en consideración, que esta debilidad se tradujo en el enfriamiento temporal de las relaciones bilaterales.
Después de todo, esta situación no se constituye en el único escenario donde el gobierno colombiano apuesta de manera errónea y poco pragmática en los procesos electorales a nivel internacional. Pues, frente a las elecciones presidenciales de Argentina en el 2019, Iván Duque ratificó su apoyo expreso y abierto a la reelección de Mauricio Macri, teniendo en cuenta su “esfuerzo” en reconstruir los daños institucionales y económicos dejados por el “populismo”[4]. Resaltando, además, el papel de Macri en la lucha contra el “régimen de Venezuela” mediante las denuncias interpuestas a la Corte Penal Internacional. Lo que hace que, esta alineación que el gobierno ha desplegado en el escenario internacional hacia las posturas acordes a sus intereses estratégicos y políticos, que no dejan de estar marcados por la confrontación hacia Venezuela, de cuenta no sólo de una clara intromisión en los procesos electorales de ambos países, sino además una intensa ideologización de la política exterior colombiana.
Saltan a la vista otras posturas poco diplomáticas adoptadas durante el actual gobierno colombiano, como fue el caso de la solicitud del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia referente a la realización de una reunión urgente del Consejo Permanente de la Organización de los Estados Americanos (OEA) para la examinación de las elecciones en Bolivia en 2019 y las cuales fueron denunciadas como fraude[5]. Sin embargo, los resultados electorales cuestionaron dicha tesis de fraude electoral, lo que hizo que la actitud del gobierno colombiano se haya interpretado como una clara injerencia en los asuntos internos de este país.
En tal sentido, no sería la primera vez que el gobierno colombiano haya sido cuestionado por ello, siendo el caso más característico, el de Venezuela. Por último, la situación reciente con Ecuador puede denominarse como uno de los últimos desacertados episodios en la lista del actual gobierno colombiano, donde este fue cuestionado por injerir en las elecciones presidenciales tras la llegada del fiscal Francisco Barbosa a Ecuador, con el fin de entregar las pruebas de una supuesta financiación del ELN a la candidatura de Andrés Arauz, quien fue candidato de la izquierda en este país.
Pese al contraste discente de estos antecedentes, lo que termina causando más revuelo político es que un candidato presidencial colombiano haya sostenido un encuentro con un presidente español. Considerando que, el encuentro se desarrolló en la sede del Partido Socialista Español (PSOE) donde Pedro Sánchez recibió a Gustavo Petro, no bajo la calidad de Jefe de Estado sino como Secretario General de este partido. Después de todo, se insiste en denunciar que “se está poniendo la institución al servicio electoral de un foráneo”[6].
Sin embargo, dentro de este panorama surge una cuestión para tener en cuenta, y es que la “intromisión extranjera” al ser parte del derecho internacional, no es simplemente un concepto que refiere a la retórica política de un Estado sobre otro Estado, para este caso, la realizaciones de unas declaraciones y la opinión sobre ciertas cuestiones, pues esta refiere más a una acción tendiente a plegar la voluntad de otro Estado[7]. En este sentido, la disyuntiva de definir si el principio de no intervención se viola o no se viola, se constituye en un debate político y del derecho internacional, que trasciende el hecho de simplemente sostener, sin fundamentos jurídicos y con un notorio sensacionalismo político, que el encuentro entre Petro y el PSOE se constituye en una intromisión extranjera en los asuntos domésticos del Estado colombiano.
Pese a ello, no es de extrañar que la polarización política sea una constante en tiempos electorales, donde el poco pragmatismo y la alta ideologización de la política exterior colombiana se torne relevante, situación que no sólo le ha costado al país los buenos términos en las relaciones que se llevan a cabo con Venezuela, Cuba o Nicaragua, sino que incluso le he pasado factura política en las relaciones que se llevan a cabo con países como Estados Unidos, Bolivia o Ecuador. De hecho, la visita de Petro al gobierno español es el claro caso en el que los posicionamientos que se dan a nivel interno terminan impregnando y desfavoreciendo a la política exterior colombiana, tendiente a ser una política exterior confrontacional. Por consiguiente, no puede seguir siendo viable que las acciones en política exterior estén fundamentadas de acuerdo con las empatías ideológicas que un gobierno sostenga con los demás, dentro del escenario internacional.
[1] El Heraldo. (10 de enero, 2022). Reunión Petro y Sánchez: colaboraciones políticas y crisis climática mundial. Obtenido de https://www.elheraldo.co/politica/gustavo-petro-se-reunio-con-el-presidente-pedro-sanchez-en-espana-878865
[2]El tiempo. (10 de enero, 2022). En reunión con Pedro Sánchez, Petro firma acuerdo con Partido Socialista Español. Obtenido de https://www.elespectador.com/politica/en-reunion-con-pedro-sanchez-petro-firma-acuerdo-politico-con-partido-socialista-obrero-de-espana/
[3]El Heraldo. (11 de enero, 2022). En reunión con Pedro Sánchez, Petro firma acuerdo con Partido Socialista Español. Obtenido de https://www.elespectador.com/politica/en-reunion-con-pedro-sanchez-petro-firma-acuerdo-politico-con-partido-socialista-obrero-de-espana/
[4]El país. (11 de junio, 2019). Iván Duque ratifica en Buenos Aires su apoyo a la reelección de Mauricio Macri. Obtenido de https://elpais.com/internacional/2019/06/10/argentina/1560191068_089222.html
[5] Serna, S. (11 de noviembre, 2019). Colombia solicita reunión urgente del Consejo Permanente de la OEA tras renuncia de Evo Morales. Obtenido de https://www.aa.com.tr/es/mundo/colombia-solicita-reuni%C3%B3n-urgente-del-consejo-permanente-de-la-oea-tras-renuncia-de-evo-morales-/1641200
[6] El Universal. (10 de enero, 2022). Polémica tras recibimiento de Pedro Sánchez a Gustavo Petro en España. Obtenido de https://m.eluniversal.com.co/politica/polemica-tras-recibimiento-de-pedro-sanchez-a-gustavo-petro-en-espana-GN5960888
[7]Vargas, E. (s.f). El principio de no intervención. Obtenido de https://www.oas.org/es/sla/ddi/docs/publicaciones_digital_XXX_curso_derecho_internacional_2003_Edmundo_Vargas_Carreno.pdf