Andrea Caterine Solorzano Castillo
Nestor Camilo Carvajal Villalba
Este jueves 10 de marzo se llevará a cabo la primera reunión oficial entre el presidente, Iván Duque, y su homólogo estadounidense, Joe Biden, en el marco de la celebración de 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países, relaciones que iniciaron un 19 de junio de 1822 cuando el entonces presidente de Estados Unidos, James Monroe, reconoció a de Trujillo y Torres, enviado en el gobierno de Bolívar, como el primer diplomático latinoamericano en EEUU y envió con cartas credenciales de ministro de EEUU al año siguiente a Richard Andersoncomo primer diplomático estadounidense en Colombia, luego en 1824 en Bogotá se firmaria el primer acuerdo comercial entre Estados Unidos y una republica independiente de hispanoamerica, “el Tratado de paz, amistad, navegación y Comercio”.
A parte de ser el primer encuentro entre estos dos mandatarios desde la posesión de Biden hace poco más de un año, es el primer encuentro entre esté y un mandatario latinoamericano. Después de varios intentos de reuniones fallidas finalmente los dos líderes se sentaran a discutir los puntos neurálgicos de una agenda bilateral que es transversal para la región, entre los temas que se tendrán en cuenta para reunión están: la promoción de la democracia, la seguridad y la prosperidad para el hemisferio, la respuesta al covid-19, la recuperación económica, la migración y el cambio climático, aunque no se excluyen temas de la agenda que siempre han estado presentes en las relaciones con EEUU, como la “lucha contra las drogas”, los derechos humanos y el cumplimiento de los acuerdos de paz, además del proceso electoral colombiano que se avecina y el temor por “injerencias externas”.
La Casa de Nariño ha resaltado que el encuentro es muy significativo pues “representa un paso adelante para reafirmar las históricas relaciones entre las naciones y ratifica que Colombia es el principal aliado de Estados Unidos en la región”[1] esto en el marco de la celebración de los 200 años de relaciones, pero sobre todo, teniendo en cuenta las escabrosas relaciones entre el gobierno Biden y el gobierno colombiano de Duque desde la injerencia de personas del partido de gobierno y el mismo exembajador Santos en las elecciones presidenciales de 2020 a favor del republicano Donald Trump, aunque también considerando las evidentes diferencias entre ambos gobiernos y la violación de derechos humanos durante las manifestaciones de 2021 que dejaron muy mal posicionados al gobierno Duque. El encuentro se llevará justo en un momento complejo para la diplomacia mundial ante la invasión de Rusia a Ucrania, un tema que necesariamente se colocará entre el diálogo de los mandatarios e influirá en sus posteriores decisiones.
Esta reflexión busca, por un lado, señalar los posibles factores que influyen en el encuentro binacional generados por el escenario mundial pero también por las acciones de Colombia en los años posteriores, y por el otro, enunciar los temas que protagonizarán la reunión y sus posibles resultados.
La cordialidad fría de Biden y Duque[2]
La supuesta injerencia colombiana en las elecciones presidenciales que dieron como ganador al demócrata Joe Biden en 2020 afectó negativamente la relación entre ambos países. El gobierno colombiano se vio limitado para justificar el apoyo de miembros de su partido y del mismo exembajador, Francisco Santos, a la campaña republicana del expresidente Trump y como se señaló en su momento, es posible que aquel traspié no se haya olvidado aún por la administración Biden[3], situación que se ha evidenciado en el último año en una relación cordial, según el estilo diplomático de Biden, pero marcadamente distante y fría que dio luces sobre el enfoque de la política exterior de Biden alejada de los gobiernos que fraternizan con su predecesor.
Pero como han señalado analistas[4] la frialdad de las relaciones no solo se debe a la injerencia en elecciones sino a “diferencias importantes respecto de temas neurálgicos, como los derechos humanos y la implementación de los Acuerdos de Paz, por no mencionar los de Cuba y Venezuela”, y aunque la renuncia del exembajador Santos y el nombramiento de Juan Carlos Pinzón como nuevo embajador en EEUU buscó “reconquistar Washington por el bien del país” no fue suficiente para acercar ambos gobiernos teniendo en cuenta que tanto Santos como Pinzón comparten la misma línea ideológica y las posiciones contrarias al Acuerdo de Paz (al cual Biden apoya) y a favor de la aspersión con glifosato, temas que han marcado la distancia entre ambos gobiernos.
Partiendo desde este punto las relaciones no mejoraron mucho pues, gracias a las violaciones de derechos humanos perpetradas por las fuerzas de seguridad colombianas y denunciadas en la misma CIDH durante el Paro Nacional de 2021, el gobierno Duque quedó nuevamente mal parado perdiendo credibilidad en su pretendido papel de denunciante de las violaciones de DDHH que sucedían en Venezuela, y tuvo que enviar a su canciller, Marta Lucia Ramírez, a un viaje de control de daños para dar la versión gubernamental y asegurar al mundo que se tomarían las decisiones pertinentes. En medio de aquel caos de junio del año pasado, los mandatarios sostuvieron su primera llamada oficial de la cual, por un lado, Bogotá resaltó el diálogo en torno al medio ambiente, la donación de vacunas y la migración venezolana, pero omitió lo que, por el otro lado, Washington resaltaba: el apoyo a los manifestantes pacíficos y el rechazo a la violencia[5], situación que destacó nuevamente aquella distancia infranqueable entre gobiernos.
Por otro lado, en cuanto a la geopolítica internacional, la reciente invasión de Rusia a Ucrania ha comenzado a afectar las relaciones en la región. Una muestra es la reunión celebrada el fin de semana entre altos funcionarios norteamericanos y Maduro la cual buscó discutir la posibilidad de levantar las sanciones impuestas contra el régimen con el fin de suplir la demanda de hidrocarburos que deja en aprietos a occidente después de las sanciones adelantadas contra Rusia. Esta visita, a pesar de levantar algunas críticas en Colombia, corresponde a la necesidad de petróleo que tiene occidente y posiblemente al interés que tiene EEUU en acercarse a aquellos gobiernos que pueden estar bajo la influencia rusa en el hemisferio. Es posible que la reunión entre Duque y Biden este jueves busque reafirmar la alianza entre ambos países a pesar de la distancia característica de los años anteriores, algo que no carece de sentido, teniendo en cuenta las supuestas alarmas de presencia militar rusa en Venezuela y las visitas que desde octubre llevan haciendo altos mandos como el secretario de Estado, Antony Blinken, a Colombia.
Los temas en diálogo
En concreto se espera que la reunión bilateral trate temas que fueron objeto de interés en la llamada sostenida por los mandatarios a mediados del 2021 y otros tópicos enunciados por la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki:“la invasión militar injustificada y no provocada de Rusia en Ucrania, la promoción de la democracia, la seguridad y la prosperidad para el Hemisferio, la respuesta al covid-19, recuperación económica, y una respuesta regional a la migración y al cambio climático”. Por supuesto, es claro que la lucha contra las drogas y la amenaza de intervención de Rusia y otros países en el proceso electoral colombiano harán parte de la agenda”.
Por su parte, el presidente Iván Duque afirmó en una entrevista que la columna vertebral de la visita versará sobre “...temas de inversión, de comercio, de la lucha contra el crimen transnacional, de la defensa de la democracia, de la atención a los migrantes; vamos a hablar de las políticas que estamos compartiendo de acción climática y, por supuesto, también abordaremos los temas de apoyo humanitario, y de condena, a través del multilateralismo, de este ataque injustificado por parte de Rusia a Ucrania”[6].
Ahora bien, este espacio diplomático surge en el marco de la celebración de 200 años de la relación entre Colombia y Estados Unidos, tal tesitura nos hace cuestionar el alcance del diálogo en la praxis, especialmente si tenemos en cuenta que el periodo de gobierno de Iván Duque está a portas de expirar, no obstante, obviar el potencial de la reunión sería ingenuo, pues más que un encuentro protocolario o de reafirmación de la relación bilateral tiene un carácter que se espera sea manifiesto en la concreción de las decisiones política exterior. Esto puede verse reflejado en los actores a disposición del diálogo, dado que el primer mandatario no solo se reunirá con el ejecutivo estadounidense, sino que tendrá un espacio con el congreso norteamericano, actor de vital en la política exterior estadounidense por ejemplo en la asignación de asistencia militar y financiera, que puso en peligro el apoyo financiero a las fuerzas de seguridad colombianas luego de la violación a derechos humanos durante el Paro Nacional de 2021.
Es importante destacar que el tema de Venezuela sigue siendo de importancia capital en las relaciones con EEUU, de hecho, va a ser un punto explícito en la agenda, en particular, sobre la migración y la respuesta del gobierno colombiano a través del Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos. Debido a los recientes diálogos entre altos funcionarios estadounidenses y el gobierno de Nicolás Maduro en un aparente intento de “mitigar la influencia de Rusia en el hemisferio y en una oportunidad para que el sector privado estadounidense regrese a Venezuela”[7] hay voces como la del exembajador, Santos, que cuestionan al presidente norteamericano y solicitan a Duque reclamarle por aquella visita, señaló: “¿se van a quedar callados con esa afrenta después de trabajar 4 años juntos en la política sobre Venezuela?[8].
Así las cosas, veremos como Colombia encuentra o no un equilibrio diplomático ante la nueva estrategia de la política exterior estadounidense que está dando un giro con relación a Venezuela y está focalizando esfuerzos a través de países de las Américas como el reciente diálogo con Honduras para aislar a Rusia. Por otro lado, otras personas afines al Centro Democrático como el representante a la cámara, Juan David Vélez, han realizado peticiones, este, plantea la posibilidad de un Estatus Temporal de Protección a los colombianos que residen en EEUU y que no cuentan con un estatus migratorio determinado. En otro orden de ideas, la transición energética y la agenda global por el cambio climático ostentará un lugar preponderante en el diálogo dados los compromisos asumidos en la COP26.
A propósito del proceso electoral colombiano, existe la posibilidad tras la reunión bilateral de que alguna comisión de verificación de Estados Unidos acompañe la labor de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea en los comicios dado que en el último mes una delegación estadounidense estuvo en Colombia advirtiendo el peligro alrededor de la manipulación electoral en el país latinoamericano. Por otra parte, es probable que el proceso de paz encuentre un lugar en el dialogo a través del tema de seguridad y defensa y las políticas contra el terrorismo, así, eventualmente se ratificaría el compromiso para la implementación del Acuerdo de Paz, el mantenimiento en la designación del ELN como organización terrorista extranjera, acuerdos en materia de extradición a propósito del debate en torno a Darío Antonio Úsuga, alias ‘Otoniel’. En suma, se espera que la aspersión aérea de glifosato no ocupe un lugar preponderante en la agenda dado que “EE. UU. Considera que primero se debe resolver el tema en la Corte Constitucional”[9].
Cabe señalar que buscando impulsar la relación bilateral, Iván Duque espera adherirse a la iniciativa liderada por Estados Unidos del Build Back Better World o B3W diseñada como contrapartida del avance de la iniciativa china del Belt and Road (BRI), el presidente de la República aseguró que “Colombia quiere ser uno de los países líderes en la implementación de esa estrategia B3W”[10]. Por último, se espera que haya una profundización de los temas a tratar en esta visita a través de la Cumbre de las Américas que será realizada en los Ángeles a mediados de abril.
En conclusión, es de esperar que después del encuentro los comunicados de los gobiernos de EEUU y Colombia no coincidan del todo, como ya sucedió en la llamada telefónica del año pasado, aunque el resultado más optimo seria aquel en el que los comunicados no fueran tan distantes, esto significa que existen prioridades coincidentes en las agendas de ambos gobiernos, lo cual beneficiaria a las relaciones con el país del norte. Algunos de estos puntos en común podrían ser la migración, el cambio climático y la reactivación económica.
Por otro lado, es probable que el contexto de conflicto entre EEUU y Rusia termine por acercar ambos gobiernos y ayude a EEUU en su búsqueda por reafirmar viejos aliados en el hemisferio, aun a pesar de las distancias entre su gobierno y el de Iván Duque. En cuanto a las relaciones con Venezuela y el giro que EEUU le ha dado a estas, es importante mencionar la encrucijada colombiana sobre el asunto, ante un EEUU que decide negociar con el régimen queda en el aire si Colombia empezara a hacer cambios o definitivamente quedara aislado en su estrategia de aislar diplomáticamente al régimen, considerando que un dialogo más cercano a Venezuela permitiría incluso mitigar los riesgos globales que ha significado la guerra en Ucrania. Cuestión que nos lleva finalmente a plantear que a pesar de la importancia de esta reunión y de sus resultados, es posible que muchas cuestiones neurálgicas de las relaciones queden a la expectativa del nuevo presidente que se posicione en Colombia durante el 2022.
[1]El Tiempo. (02 de marzo, 2022). “Los presidentes Joe Biden e Iván Duque se reunirán el 10 de marzo”. https://www.eltiempo.com/mundo/eeuu-y-canada/joe-biden-e-ivan-duque-se-confirma-la-reunion-el-10-de-marzo-655476
[2]Término usado por Arlene Tickner en entrevista para El Espectador. Recuperado de https://www.elespectador.com/politica/una-cordialidad-fria-relacion-estados-unidos-colombia/
[3] Borda, S. (9 de noviembre de 2020). ¿Y ahora qué? Haber participado en campaña que buscaba enlodar a Biden como "castrochavista" no se olvidará fácil. Recuperado de https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/sandra-borda-guzman/columna-de-sandra-borda-sobre-la-relacion-de-colombia-y-ee-uu-548036
[4]Orozco, C. (2021) “Una cordialidad fria”: relacion Estados Unidos- Colombia. Recuperado de https://www.elespectador.com/politica/una-cordialidad-fria-relacion-estados-unidos-colombia/
[5]INfobae. (2021). Polemica por llamada entre Biden y Duque. Recuperado de https://www.infobae.com/america/colombia/2021/06/28/polemica-por-llamada-entre-biden-y-duque-director-de-hrw-senala-que-colombia-omitio-informar-el-apoyo-que-eeuu-le-dio-a-los-manifestantes/
[6]Portafolio. (06 de marzo, 2022). “Duque: -con Biden abordaremos la condena del ataque de Rusia a Ucrania-”.https://www.portafolio.co/economia/gobierno/duque-con-biden-abordaremos-la-condena-al-ataque-de-rusia-a-ucrania-562575
[7]The Guardian. (06 de marzo, 2022). “US officials fly to Venezuela for talks in apparent bid to further issolate Russia”.https://www.theguardian.com/world/2022/mar/06/us-officials-venezuela-talks-apparent-bid-further-isolate-russia
[8]El Espectador. (07 de marzo, 2022). “Pacho Santos pide que Duque reclame a Biden por reunión con Venezuela”.https://www.elespectador.com/politica/pacho-santos-pide-que-duque-reclame-a-biden-por-reunion-con-venezuela/
[9]Semana. (07 de marzo, 2022). “Duque es el primer mandatario latinoamericano invitado por Biden a la Casa Blanca”.https://www.semana.com/confidenciales/articulo/duque-es-el-primer-mandatario-latinoamericano-invitado-por-biden-a-la-casa-blanca/202206/
[10]Portafolio. (06 de marzo, 2022). “Duque: -con Biden abordaremos la condena del ataque de Rusia a Ucrania-”.https://www.portafolio.co/economia/gobierno/duque-con-biden-abordaremos-la-condena-al-ataque-de-rusia-a-ucrania-562575