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Balance Santos

Balance Santos multilateralismo y comercio exterior

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Christian Chacón Herrera

El presidente Santos y la ministra de Relaciones Exteriores, María Ángela Holguín presentaron en la ciudad de Pasto el balance de la gestión en materia internacional del país. Temas como el de migración, fronteras, inserción internacional y la imagen del país fueron destacados por el gobierno nacional.

Han pasado dos años desde la posesión del presidente Santos y el balance en materia internacional no es despreciable: Se tiene a la Cancillería como uno de los ministerios que mejor imagen ostentan frente a los colombianos; la agenda internacional salió a flote después de un aislamiento internacional de ocho años y se ha abierto el debate sobre lo que Colombia puede y debe hacer en el campo de las relaciones exteriores.

 

Lo que dice el gobierno

En la rendición de cuentas, se tocaron temas diversos de la agenda internacional planificada por el Ministerio de Relaciones Exteriores mostrando un saldo positivo aunque a las alegres cuentas de la Cancillería habría que hacer algunos comentarios.

Sin duda en materia de números, el tema migratorio ha tenido algunos avances: La apertura de nuevos consulados  (Newark, Orlando, Shangai, Vancouver, Turquía, Emiratos Árabes, Trinidad y Tobago e Indonesia); el acortamiento del trámite y la ampliación de las oficinas para la emigración; el “cumplimiento del 87% de los compromisos adquiridos por el Ministerio en el documento CONPES 3606 de Política Integral Migratoria” [1]; acuerdos de movilidad en países de la región y diversas estrategias en materia de retorno. Aunque parece positivo, hay que morigerar el entusiasmo de la Cancillería que en materia migratoria debe comenzar a ver al migrante menos por su chequera y más como un ciudadano al cual debe acompañar y defender sus intereses y derechos. Además aunque “la política integral migratoria cuyos lineamientos se encuentran en el documento Conpes 3603, es un buen primer paso para regular los flujos migratorios y garantizar los derechos de los migrantes (especialmente aquellos en condición de vulnerabilidad)… aun se esta en mora de poner en marcha las acciones que se traduzcan en beneficios concretos para la población migrante y de solucionar las debilidades que presenta en términos de integralidad y de aprovechamiento de herramientas internacionales para asegurar su efectividad” [2] ya que se le sigue dando prioridad a las remesas y a la inversión de quien retorna, no se ha hecho un trabajo de empoderamiento en la toma de decisiones por parte del migrante, no hay una coordinación clara entre instituciones internas e internacionales ni se ataca los factores estructurales tanto de la migración como de las necesidades de quienes emigran [3].

Por otro lado, la rendición de cuentas tocó el tema de la inserción internacional, donde destaca la pasada Cumbre de las Américas, los ODS de la Cumbre de RIO+20, su papel en el Consejo de Seguridad de la ONU, su interés en la reingeniería de la CAN y la presencia de los representantes colombianos en foros como APEC, OCDE y la creación de la Alianza del Pacífico. En primera instancia, la Cumbre de las Américas no puede ser tomada como un triunfo en el campo político internacional ya que Colombia terminó alineándose con Estados Unidos una vez más, desestimando las peticiones de incluir en la agenda algunos temas como Cuba y las Malvinas hechas por Ecuador, Venezuela, Brasil y Argentina con lo cual no logró el acercamiento que deseaba y demostró que la capacidad de conciliación y negociación se doblegó ante la tendencia histórica del réspice polum. Si es importante destacar que la Cumbre no fue un fracaso absoluto pero su campo de acción esencial (el político-estatal) fue un revés para la diplomacia colombiana. La presencia de Colombia en foros internacionales de gran altura no responde sino a la lógica comercial del país hacia afuera y no refuerzan alianzas políticas que podrían ser de sumo interés para el país. En materia de multilateralismo, lo logrado por Colombia en RIO+20 si es de resaltar ya que la propuesta formulada con mandatos y cifras concretas dio resultado en el debate del medio ambiente, aunque el lunar hayan sido las trabas que, a la propuesta, se le pusieron por parte de los países que la firmaron y su inefectividad al menos en el corto plazo.

Otro elemento que se resalta en la rendición de cuentas es el tema del Plan Fronteras para la Prosperidad  en el cual se han hecho diversos proyectos, sobre todo en el sur del país para el fortalecimiento de las zonas fronterizas. Este proyecto ha sido una de las banderas de la Cancillería y ha abierto el diálogo en dichos territorios sobre las necesidades de sus habitantes. Hay que reconocer que la formulación de política pública se ha hecho abiertamente y con diversos sectores implicados en la problemática fronteriza.

Por último, en el informe se resaltan los TLC’s firmados con Estados Unidos, Canadá, Unión Europea y los que están en estudio como con China. Aunque con resistencias y amplios debates sobre el tema, la soberbia del gobierno colombiano ante este tema ha sido manifiesta y con muy poco debate con gremios, sociedad civil y otros actores se ha marchado hacia adelante con la apuesta al libre comercio y la apertura de fronteras a mercados externos.

¿Y lo que no se dijo?

Muchos analistas han hecho un balance de los dos años de la política internacional y las relaciones internacionales colombianas en el gobierno Santos y las miradas son variadas. Conceptos estrambóticos como el de “réspice omnia” de Fernández de Soto [4] refiriéndose a que Colombia ha mirado el “universo” o algunos menos astronómicos como el “réspice orbis” de Leonardo Carvajal [5], refiriéndose al globo terráqueo, han sido constantes en las miradas positivas de lo hecho por Santos en esta materia. Otros han sido más escépticos y han encontrado que Colombia solo se ha desviado un poco de su tendencia internacional de alineación con Estados Unidos (como Arlene Tickner y Sandra Borda).

Dentro lo que no se vio en el informe de la Cancillería, hay que nombrar algunos elementos que permiten zanjar la disputa entre el excesivo optimismo y el exagerado pesimismo de la lectura de las relaciones internacionales del gobierno Santos en estos dos años, aunque sea de manera muy sucinta.

Aunque la búsqueda de inserción y la apuesta al multilateralismo ha sido positiva, en términos concretos, el “alto perfil” colombiano no ha sido ratificado por sus pares internacionales ya que su papel de mediador, o “bisagra” no ha tenido efectos reales. Se puede compartir la opinión de Borda [6] en la cual América Latina no ha tenido en cuenta las pretensiones de Colombia como líder regional en la mediación y solución de conflictos, puesto que o los tramitan solos o se alinean hacia Brasil, de mayor perfil que Colombia. Los avances en la gestión de Colombia en UNASUR han sido secundadas por el interés político de algunos países por fortalecer este espacio más que por la labor única y exclusiva de Mejía en la secretaría. Es más, el gobierno y su cuerpo diplomático ha terminado alineándose a propuestas de los países latinoamericanos (caso Lugo, Corte Interamericana de Derechos Humanos) que formulando una postura propia que tenga eco.

Es valioso resaltar el papel de Colombia en la defensa del litigio frente a Nicaragua en la Corte Internacional de Justicia. El equipo que se llevó para defender los intereses territoriales del país era fuerte y bien preparado sin olvidar que los argumentos históricos y jurídicos fueron consistentes. Lo que no ha sido tan atinado es pretender que la soberanía sobre la zona se ejerza solamente con una visita presidencial, un desfile militar y presencia de las fuerzas armadas en la zona. La soberanía debe tener como elemento fundamental, la presencia efectiva del Estado con sus servicios sociales y entidades nacionales.

Por último, Alejo Vargas dice “sin embargo, el lunar es que se sigue manteniendo una tradición negativa de anteriores gobiernos, de nombrar como embajadores a los amigos del gobierno y el fortalecimiento de la carrera diplomática anda a paso de tortuga” [7] aspecto en el cual acierta puesto que los nombramientos del presidente Santos están pensados en función de su capacidad de negociación y visión comercial más que por sus capacidades y progresos en la carrera diplomática.

Un tema de amplio debate ha sido el de la imagen internacional. Santos en la rendición de cuentas afirmó que Colombia hoy no es visto por el tema del narcotráfico, ni por la violencia ni por el conflicto. Aunque la securitización en el gobierno anterior fue la premisa, el ocultismo se ha convertido en la nueva estrategia. La realidad nacional debe ser un tema de debate internacional y la participación de Estados en la mediación y la solución del conflicto. Colombia sí ha avanzado en diversos ámbitos pero aún tiene mucho por mejorar ya que a pesar de todo, aun convivimos con el conflicto armado a flor de piel.

Aún queda pendiente la definición de lo que quiere el país hacia afuera, pero no solo algunos sectores o el gobierno, sino la sociedad en general. Es difícil por el armazón institucional que la política internacional tenga debate público y concertado, pero dar pasos en esta dirección permitirían configurar de mejor manera el interés nacional, concepto que se difumina por los pocos sectores que participan en la planificación y planeación de lo que Colombia quiere mostrar hacia afuera y de su manera de insertarse en el sistema internacional.



[1] Logros del sector de relaciones exteriores presentados por la Canciller María Ángela Holguín. En: Cancillería, Página Web http://www.cancilleria.gov.co/news/news/node/3632 Consultado el 6 de Agosto de 2012.

[2] Castillo, Laura Camila. La Política Integral migratoria: Una deuda con los migrantes. Observatorio de Política y Relaciones Internacionales Colombianas OPRIC. Universidad Nacional de Colombia. 2012. P.20

[3] Ibíd. Pp. 18-19.

[4] Fernández de Soto, Guillermo. Avances importantes en política exterior. Columna de Opinión. Diario El Tiempo Edición Digital. 4 de Agosto de 2012. http://www.eltiempo.com/Multimedia/especiales/presidencia_juan_m_santos/guillermo-fernandez-de-soto-avances-importantes-en-politica-exterior_12095228-7 Consultado el 6 de agosto de 2012.

[5] Carvajal, Leonardo. De Uribe a Santos: Del tropel a la calma en política exterior. Columna de Opinión. Semana.com s.f. http://www.semana.com/wf_ImprimirArticulo.aspx?IdArt=181076 Consultado el 6 de agosto de 2012.

[6] Borda, Sandra. La política exterior de la bisagra. Artículo de análisis. Elespectador.com Edición digital. http://www.elespectador.com/impreso/politica/articulo-365257-politica-exterior-de-bisagra Consultado el 7 de agosto de 2012.

[7] Vargas Velázquez, Alejo. Un balance político del gobierno Santos . Columna de Opinión El Colombiano. Artículo