Nestor Camilo Carvajal
Andrea Caterine Solózano
OPRIC
Después de un fin de año complejo para las relaciones con EEUU debido al apoyo de varios funcionarios colombianos y miembros del partido de gobierno (Centro Democrático) al candidato republicano Donald Trump en las elecciones presidenciales de los Estados Unidos[1], Francisco Santos, el exembajador, terminó por hacer una movida sensata al presentar su renuncia al cargo de Embajador en Washington, probablemente motivado por las acusaciones en su contra de apoyar la candidatura de Trump en las elecciones y la necesidad que ve el gobierno de Ivan Duque de restaurar la confianza entre el nuevo gobierno demócrata de Joe Biden y el gobierno Colombiano. De manera que, el 14 de junio el presidente Ivan Duque presentó oficialmente al nuevo Embajador de Colombia en Washington, Juan Carlos Pinzón Bueno.
Danna García Rendón
Juan Manuel Ñustes
OPRIC
Tras el triunfo electoral de Joe Biden como presidente electo de los Estados Unidos y la derrota de Donald Trump en las elecciones, se ha desatado una crisis política y social con profundos impactos no sólo a nivel interno sino a nivel internacional. Esta crisis, que para varios es estructural, llegó a niveles inusitados desde el momento en que Donald Trump decidió cuestionar los resultados de las elecciones presidenciales del 3 de noviembre mediante campañas de desinformación, que sin prueba real alguna, seguían alimentando la idea de la existencia de un fraude electoral en las pasadas elecciones. Estas campañas de desinformación difundidas por Trump mediante redes sociales y foros de internet, en medio de teorías conspirativas, han fomentado en sus seguidores de twitter la aceptación de la idea del fraude electoral, alentando así la violencia que desembocó en los hechos ocurridos el 6 de enero del presente año. Hechos que tuvieron como epicentro el asalto al Capitolio llevado a cabo por cientos de seguidores de Donald Trump luego de haberse asistido a una marcha en la que el mismo presidente Trump había alentado para protestar por el resultado de las pasadas elecciones[1].
Nestor Camilo Carvajal Villalba
OPRIC
El 2020 fue un año excepcional para la política en Estados Unidos. Primero, la pandemia por el coronavirus golpeo fuertemente la administración Trump, segundo, el país se dividió y la polarización se tomo las calles como hace mucho no se veía, las protestas del movimiento “Black lives matter” contra el racismo y la brutalidad policial fueron ese punto de ebullición que demostró la fractura en la sociedad estadounidense. En medio de toda esa polarización y la turbulencia social, se celebraron las elecciones presidenciales y se enfrentaron, por un lado, el presidente republicano Donald Trump buscando la reelección y por el otro, el candidato demócrata Joe Biden.
Danna Giselle García Rendón
OPRIC
La situación humanitaria de Colombia vivida en los últimos dos años con el gobierno de Iván Duque no sólo desvela una intensificación de los repertorios de violencia en el país, sino que además permiten revelar una vuelta al pasado donde se han disimulado las causas políticas y sociales de un conflicto armado prolongado y sus efectos sociales, ante una visión oficial de carácter reactivo por una posible imagen negativa de Colombia en materia de derechos humanos en el escenario internacional. Esto es demostrado en las limitadas reacciones y pronunciamientos del gobierno nacional frente a las numerosas masacres y asesinatos de líderes sociales en el 2019 y en lo recorrido de este año, dando muestra de una situación desconcertante en las zonas más abatidas por el conflicto armado luego de la firma de los acuerdos de paz y su lenta implementación.
Valentina Acero Morales
Nestor Camilo Carvajal Villalba
OPRIC
Tras la renuncia del ministro de defensa Guillermo Botero en noviembre de 2019 por las presiones políticas en su contra[1], el presidente Ivan Duque se vio en la necesidad de ajustar su gabinete de ministros llenando el vacío que dejó Botero en el Ministerio de Defensa con el entonces canciller Carlos Holmes Trujillo, y a su vez, nombrando nueva canciller a la caleña Claudia Blum el 12 de noviembre de 2019. Desde entonces ha sido Claudia Blum la encargada de manejar los temas de relaciones exteriores, pero, aunque ella es está al mando de estos temas, en la agenda exterior colombiana y en las apariciones internacionales de Colombia su cargo ha brillado precisamente por su ausencia. Pareciera que su nombramiento se corresponde con una dinámica de acaparamiento de funciones que cada vez más se le señalan al presidente; y es que las apariciones de Blum son apenas notorias y sus intervenciones pierden peso y relevancia ante las declaraciones del presidente y otros funcionarios frente a cuestiones internacionales prioritarias como las relaciones con Venezuela, las negociaciones de la vacuna del COVID, las problemáticas en fronteras, etc.
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