Angela María Hernández
OPRIC
El pasado viernes 22 de marzo, durante la Asamblea Extraordinaria de Cancilleres de la Organización de Estados Americanos (OEA) se puso fin, por lo menos de manera provisional, al proceso de discusión sobre las reformas que buscaban fortalecer el Sistema Interamericano de Derechos Humanos (SIDH) y el cual habría sido impulsado de manera especial por los países miembros de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA). Si bien, la resolución final emitida por este organismo tras una jornada de trabajo de casi doce horas dejó en claro uno de los puntos clave en lo referente a la financiación de las relatorías, también se hizo una llamado a que el debate sobre la misma fuese permanente, dejando abierta de la posibilidad de futuras revisiones al acuerdo encontrado en la pasada Asamblea.
Durante la discusión se hicieron evidentes algunas tensiones entre los Estados participantes. De tal manera, el gobierno boliviano como uno de los mayores opositores a la financiación externa de las relatorías, tras el consenso alcanzado sostuvo que estaría evaluando la posibilidad de retirarse de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Declaración frente a la cual Naciones Unidas hizo un llamado de atención a este país para que conserve su posición en el que considera un “valioso instrumento” para la defensa de los derechos humanos.
Adriana Mayela Hurtado
OPRIC
El pasado Mates 12 de Marzo se llevó a cabo la primera reunión de la Comisión Asesora de Relaciones Exteriores en el año, luego del fallo dado por la Corte Internacional de Justicia sobre el diferendo limítrofe entre Nicaragua y Colombia. La reunión de la Comisión, convocada por el presidente Santos, dejó conclusiones que muestran las grandes tensiones y conflictos que aún quedan a nivel interno luego de la decisión de la Corte y deja una gran duda sobre la capacidad del gobierno colombiano de gestionar la protección y defensa de los derechos de los Sanandresanos.
Luego del veredicto final dictado por la Corte, la reacción de indignación ante el otorgamiento de derechos a Nicaragua de una porción de mar que había sido tratada como colombiana, no se hizo esperar y de inmediato se escucharon las reacciones. En seguida se escuchó la decisión del gobierno de desacatar el fallo y para esto, se tendría que acudir a todas las instancias existentes en el derecho internacional. Sin embargo, paralelamente a esa decisión se ha movido el problema de ¿Y a quién culpamos por el fallo? Y tal parece que la búsqueda de una respuesta a este interrogante ha cobrado más importancia que la determinación misma de desacato y la indagación por soluciones pertinentes a los problemas que todo este conflicto le ha generado a la población local de San Andrés.
Nicolás Martínez Patiño
OPRIC
Luego de la partida de Chávez hay varias preguntas respecto a lo que pasará en las relaciones comerciales con el país venezolano. El mandatario venezolano, sin lugar a dudas fue un actor importantísimo en el intercambio comercial binacional el cual estuvo marcado por una serie de ires y venires, y vueltas y revueltas durante la era Chávez. Por ahora se puede recordar un poco cómo transcurrieron las relaciones comerciales entre Colombia y Venezuela y qué se podría esperar de la materia a partir de lo realizado por ambos gobiernos en los últimos meses.
Cuando el mandatario venezolano asumió el poder en 1999, la Comunidad Andina de Naciones era el espacio por media del cual los dos países realizaban su intercambio. Eran tiempos de calma en donde desde esa época hasta 2004, la balanza comercial entre los dos países, según datos del DANE, estuvo muy ligeramente a favor de Colombia llegando casi a un punto de equilibro en 2003 (una diferencia apenas de 7,7 millones de dólares), y en donde las cifras de intercambio, entre exportaciones e importaciones, rondaban los 2 mil millones de dólares.
Laura Camila Castillo
OPRIC
Es innegable que la presencia de Hugo Chávez fue determinante para Venezuela, pero no puede negarse que su influencia en la región fue de las mismas proporciones, como para lograr determinar varios proyectos regionales y darles el impulso que requerían para consolidarse. Tal como lo aseguró la presidente de Brasil, Dilma Roussef, “Hugo Chávez contribuyó al fortalecimiento de nuestro continente como responsable de la constitución de la UNASUR y de la CELAC.[1]”
Sin embargo, y aunque ninguna de los organismos latinoamericanos están verdaderamente consolidados, vale la pena preguntarse qué influencia tiene en el trascurso de estos procesos las muerte del líder venezolano. La multiplicidad de organismos de integración regional contó indudablemente con la activa participación del mandatario venezolano, algunos de ellos se crearon precisamente como parte del proyecto bolivariano y otros respondieron más a la necesidad de convertirse en líder regional. De acuerdo a Sandra Borda “el proyecto Chavista no solo intento ampliar sus propios márgenes de maniobra internacional, sino que además le propuso a la región salidas colectivas que contribuyeran con este objetivo”[2]. En ese sentido, surgen preguntas frente al futuro de Venezuela dentro de organismos como el ALBA, la UNASUR, La CELAC e incluso la OEA, así como el futuro de las instituciones en sí mismas.
Ángela María Hernández
OPRIC
Sin duda alguna, uno de los asuntos que reviste mayor interés para el actual escenario de la política internacional colombiana es el desarrollo de la mesa de diálogo para la terminación del conflicto armado entre el gobierno colombiano y la guerrilla de las FARC. Ésta especial atención por parte del gobierno del presidente Juan Manuel Santos rebasa la idea misma de alcanzar una salida negociada al conflicto armado interno, ya que si esta solución se alcanzara, Colombia vería transformadas sus posibilidades y estrategias de relacionamiento en el escenario internacional, entre ellas, algunos analistas han hecho referencia a una posible solución al problema fronterizo que le ha generado a Colombia y sus vecinos grandes costos políticos, económicos y sociales, así como la oportunidad de reforzar sus relaciones con diferentes organismos de integración regional, las cuales ven con ojos esperanzadores el actual proceso de negociación con las FARC.